¿Quién fue primero, Dios o el cine?

Juan 1: 1 – 3 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

Colosenses 1: 16 y 17 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten.

Dios es eterno, siempre ha sido, y el cine por su parte es un arte joven de apenas un siglo. Sin embargo, Dios es el origen de todo conocimiento. Y si Dios es el principio, hemos estado entonces contando la historia incompleta. Dios es primero, el cine es segundo. ¿Por qué entonces colocamos las ideas de Dios solo después de fundamentarnos sobre las ideas humanas del cine?.

El nacimiento del arte de contar historias sobre una pantalla es aun reciente y las técnicas no han sido reveladas en su totalidad. Todos los cineastas apuntan a crear nuevas obras que dejen nuevos legados. Y buscan continuamente la mejor forma de contar historias, el mejor lenguaje audiovisual. Crean y recrean nuevos modelos con cada película. Pero hace un tiempo que la brújula se averió y han estado buscando en lugares equivocados.

Si Dios ha creado el mundo y todo lo que en él existe, es su creador quien mejor puede revelarnos los principios sobre todo lo creado, incluyendo el uso de la luz, el color, el sonido, la imagen, el montaje y la narrativa.

Como cristianos deberíamos entender esto pero estamos buscando referencias para nuestro lenguaje audiovisual en lo revelado a otros hombres, y no apuntamos a encontrar en Dios estas fórmulas.

Si tenemos comunión directa con el creador, entonces deberíamos tener revelación directa sobre el uso de los elementos del cine.
Nuestras películas deberían tener la mejor narrativa, la mejor técnica, el mejor arte. No deberíamos estar imitando al mundo, sino al contrario, estar revelando al mundo la forma correcta, las innovaciones, las mejores técnicas. Y deberíamos ser los hijos del Creador, los que mejor recreen historias.

¿Estás en sintonía creativa con tu Creador?

Adsely Petit