Los Negocios a la luz de la Biblia

¿Sabías que fue justo en el jardín, en el comienzo, cuando Dios le dio al hombre el trabajo? (Génesis 2:15)

Este era el fundamento de la institución del negocio y del mercado. Claro, las palabras «negocio y banco» no se encuentran en los capítulos donde Dios estableció la responsabilidad de trabajar, pero esa institución es un diseño de Dios mismo.
 
El trabajo del hombre genera un fruto o producto que luego se almacena en algún lugar o se intercambia por otras cosas; así se desarrolló la idea del mercado.
 
Entonces, el negocio es una institución divina de la que todas las personas forman parte, incluso si no tienen formalmente un trabajo, pues todavía interactúan con el mercado mediante la compra y venta.
 
Vale la pena señalar que, en el mandamiento supremo, Jesús también dijo que debemos amar al prójimo como a nosotros mismos (lucas 10:27), la auto-preservación es la fuerza motriz detrás del llamado a trabajar para proveer nuestra supervivencia y la de las personas que amamos.
 
El diseño de Dios es darnos una economía libre; ¿Por qué no trabajar por ello?. Actualmente soy creadora de contenido de valor en el área de Negocios, me considero una Empresaria en Negocios Digitales apegada a los principios de la palabra de Dios.
 
Les pregunto algo: ¿A qué les suena esto?, «Pagar ahora y disfrutar después». A mí me suena a un cambio de mentalidad, a no hacer las cosas como las demás personas las hacen, me suena a determinación, me suena a un proyecto de vida saludable.
 
Escuché a alguien decir que la vida comienza cuando sales de tu comodidad, y es realmente cierto, sino, seríamos simplemente robots encaminados por un sistema que niega totalmente los principios de Dios (de lo que hablámos al principio).
 
Si quieres ganar poco, no inviertes nada. Invierte mucho (dinero, esfuerzo, estrategia), da a Dios lo que es de Dios, al César lo que es del César y lo seguro es que Dios te de el privilegio de vivir una vida con una economía libre.
 
¿Quieres transformar tu nación? bendícela con una economía cumpliendo cada principio, guardando tu corazón y manteniéndote en el centro de verdad.
 
Hasta la próxima, con amor…
 
Biu Jimenez