Jesus
Saturada está mi alma,
de tu amor sublime y puro
no hay sustancia, no hay verdugo,
que pueda ponerle calma

Fue forjado en el fuego sempiterno
del altar,
ni el agua puede apagar,
ni los tiempos,
ni sazones, ni lamentos
es amor del todo dar,

Que se construye enterito,
no está basado en los mitos,
ni en historias, ni leyendas
está marcado por sangre
que no borra ni el que quiera
muchos reyes han tratado,
religiones, paganismos,
no han tocado ningún pito,
pues la verdad ha triunfado,
es Jesús el que ha marcado,
con su amor el infinito.

Eduardo Castillo