Tu verdadero amigo

“¡ Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.”

LBLA 4:4 Santiago

En el momento que ingresamos al Reino de los Cielos, a través de la fe en Jesucristo, estamos declarando la guerra abiertamente en contra de todos los enemigos de Dios. Enemigos que, sin reparo alguno, ofrecen destrucción y muerte a todos aquellos que pretenden tener una unión de paz con ellos.

Uno de los mayores propósitos de estos enemigos de Dios, a parte de buscar tu muerte, en todo el sentido de la palabra, es crear una separación entre Tú y el Padre. Estos enemigos saben que, si te separas de la fuente correcta, automáticamente te conectarás a otra, y depende de a que fuente estás conectado, así serán la calidad de frutos que darás y la definición con la que vivirás esta vida; si será con sobreabundancia o en completa bancarrota espiritual.

A demás, esto te llevará a uno de los peores escenarios en los que puedas jamás vivir, te constituirás en enemigo de Dios. En este conflicto no existe tal cosa como puntos neutros; o estamos con Dios o estamos en contra de él, como lo dijo Jesús en su parábola “El que no es conmigo, desparrama” Mateo 12:30. A lo que se refiere es que, si no estamos de su lado, estaremos desperdiciando nuestra vida, y por ende no podremos alcanzar el propósito para el cual fuimos diseñados.
Otra cosa que cabe resaltar es que no es Dios quien decide ser nuestro enemigo, somos nosotros los que tomamos esa decisión. Claramente podemos ver que Dios no tiene ninguna intención de ser nuestro enemigo, al contrario, su corazón late porque nosotros seamos cercanos a Él. Pero si nosotros no logramos reconocer el carácter y anhelo de Dios, que es ser cercano a nosotros, y que nosotros seamos cercanos a Él, entonces entenderá que deseamos ser sus enemigos.

Repito, Dios no tiene ningún interés en ser enemigo de su pueblo, de sus hijos, pero si nosotros insistimos en alinearnos al mundo, entraremos en conflicto real contra él. Ahora, quiero que veas la etimología de la palabra enemigo, la cual se deriva del griego echthara y echthros, que significan lo mismo, solo que una es sustantivo y la otra es verbo, y que se define según el diccionario griego BDAG, literalmente como “Vivir en enemistad con alguien”.

Habiendo dicho esto, hay otro interesante detalle escrito en este pasaje, y este es el uso de la palabra adúlteras, esto, increíblemente, minimiza, filtra, hace una separación, entre un tipo de persona y otra. Claramente a quien el Espíritu Santo a través de Santigo está hablando es a personas creyentes; es imposible que una persona que no cree en Jesucristo como Salvador pueda ser adultero, porque este no tiene una relación de pacto con Dios. La palabra griega para adúlteros es moichos. Esta palabra es femenina, y no es una casualidad que Dios constantemente este hablando de su pueblo a través de la imagen del matrimonio, donde Él es el Esposo y nosotros la Esposa

“Porque tu esposo es tu Hacedor, el SEÑOR de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor es el Santo de Israel, que se llama Dios de toda la tierra.” Isaías 54:5 LBLA

Es por lo que, cuando el pueblo de Dios, a causa de su idolatría pecaba en contra de Dios se decía que cometía adulterio. Entonces, podemos decir que la idolatría es adulterio en contra de Dios, y esto también deja claro que dicho pecado o transgresión no sólo tiene que ver con estatuas o altares a dioses paganos.
Estas acciones pecaminosas, o sea adulterar contra Dios, nos llevarán, sin duda alguna, a no tener eficacia ni eficiencia a la hora de demostrar y manifestar la gloria de Dios en las esferas de este mundo agonizante y perdido que tanto necesita conocer a Jesucristo, a las cuales Él nos ha llamado como su Iglesia.

Es interesante ver como Santiago, en estos versículos une las frases “porque solo quiere lo que les da placer” con tener “amistad con el mundo”, quiere decir que este enemigo de Dios, el mundo, está motivado por la satisfacción de los deseos de la carne.

“Porque todo lo que hay en el mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos y la arrogancia de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.” 1 Juan 2:16 LBLA

Aquí Juan es claro en decirnos que cosas son todo aquello que constituye al mundo. Todas lo que nos pueden hacer caer en idolatría está encerrado en alguna de estas grandes categorías; o sea que cometer adulterio en contra de Dios es dejarse llevar por ese intenso deseo de querer satisfacer tus sentidos, o de alcanzar cualquier cosa que consideres que te da valor en lugar de Dios, lo que podríamos traducir como Tu Orgullo. Es como que estuvieras mandando un mensaje fuerte y claro, diciéndole a Dios: “Yo sé lo que me conviene, no quiero nada que venga de ti y eso es lo que haré”.

Es irónico, porque precisamente lo que el mundo hace es engañar tu mente, alma y corazón, porque Dios es el único que sabe y quiere lo que es mejor para ti, su deseo siempre gira alrededor de su plan perfecto para darte plenitud verdadera y santificación. Y si no tienes esta verdad arraigada en tu corazón, te será muy fácil caer en las tentaciones del mundo, ya que este es un experto seductor que siempre buscará la mejor manera de alejarte de Dios. Te seduce a tal grado, que te lleva a pensar que el te puede ofrecer algo mejor que lo que Dios tiene para ti.

“Amados hermanos míos, no os engañéis. Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación.” Santiago 17-1:16 LBLA

Es claro el mensaje de Dios aquí, no hay nada bueno que pueda venir de otro lugar que no sea de Dios, Él es tu verdadero amigo, que siempre quiere lo mejor para tu vida. Grábate esta verdad en tu corazón, no hay nada bueno para ti fuera de Dios. No importa que tan bueno se vea lo que el mundo te está ofreciendo, lo feliz que creas que serás, lo bonito, agradable, aceptable para la sociedad, lo popular o “trending” que pueda ser. Si es contrario a lo que Dios dice, simple y sencillamente no es bueno para ti, no es agradable para Dios. Terminarás en un lugar donde no querrás estar, haciendo cosas que nunca imaginaste hacer.

Así que, mi querido hermano y hermana, quiero dejarte con este consejo: “Es más fácil ser amigo de Dios, que vivir enemistado con Él”, el mundo siempre busca seducirte y hacerte creer que sus ofrecimientos son mejores y más valiosos que los que Dios ha diseñado para tu vida. ¡NO LE CREAS! Solamente Dios tiene el plan detallado de tu vida, en donde encontrarás verdadera plenitud y satisfacción.

Un abrazo desde Guatemala

Luis Anibal Marroquín Oliva